
El TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo) es un trastorno caracterizado por la existencia de pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos que producen angustia y alteran la vida diaria.
Las obsesiones son impulsos, pensamientos o imágenes recurrentes que son experimentados como intrusivos e inapropiados, y que, en la mayoría de los casos, desencadenan acciones protectoras o compulsiones. Estas compulsiones se realizan para aliviar la ansiedad producida por las obsesiones.
Los tipos más comunes de TOC son los de contaminación (obsesión por la limpieza o por la higiene personal), de orden o simetría (utilizar reglas para ordenar las pertenencias, por ejemplo, los lápices de menor a mayor), de repetición (hacer las cosas un determinado número de veces para evitar que ocurra algo malo, por ejemplo, girar la llave 3 veces en cada dirección), de acumulación (guardar todos los objetos potencialmente útiles), de verificación (comprobar constantemente la llave del gas o si la puerta está cerrada con llave), y de impulso (miedo a hacerse daño o a hacer daño a alguien).
Las personas que tienen este trastorno suelen evitar los estímulos o las situaciones que desencadenan sus obsesiones. En consecuencia, suele tener graves efectos sociales, ya que esta evitación suele implicar no salir de casa, no ir a reuniones sociales, no ir a determinados sitios, etc. Por lo tanto, derivará en aislamiento social, problemas laborales, depresión y ansiedad.
Si crees que estás sufriendo este trastorno, debes pedir ayuda profesional con el objetivo de que te oriente y te muestre el camino a seguir para la recuperación. También es recomendable que los familiares o convivientes con la persona con TOC reciban unas pautas de actuación, además de actuar como co-terapeutas en el ambiente familiar, para favorecer la mejoría de la persona que los padece.
