Ansiedad

Los niños y adolescentes también muestran ansiedad, que puede aparecer de distintas formas.

Los niños más pequeños pueden manifestar mayor inquietud de la habitual, llanto sin motivo, pérdida de apetito, dificultades para conciliar el sueño o despertares frecuentes, pesadillas, dolores abdominales o de cabeza, miedos excesivos, respuesta exagerada de alerta…

En niños mayores y adolescentes, también podemos observar expresiones de angustia, preocupaciones excesivas, dificultades de concentración y de memoria, lentitud de procesamiento, miedos, fobias…

La ansiedad también puede aparecer en forma de obsesiones y rituales (Trastorno Obsesivo-Compulsivo). Los niños con TOC tienen preocupaciones constantes (imágenes o pensamientos tristes o atemorizantes), que les obligan a comportarse de cierta manera una y otra vez. Pueden pensar que va a ocurrir algo malo, necesitar que las cosas estén en cierto orden… Los rituales que desarrollan para disminuir la ansiedad que les producen estos pensamientos o imágenes pueden tener que ver con contar, limpiar, hacer las cosas un número determinado de veces, comprobar… Es normal que los niños presenten ciertas obsesiones y ciertos rituales, pero cuando pasan a ocupar una parte importante del día y empiezan a interferir en su funcionamiento diario, se convierten en un problema que hay que tratar.

Otra forma de ansiedad infantil es la Ansiedad por Separación: ocurre cuando el niño muestra un temor excesivo a la hora de separarse de los padres, y expresa temor a que les ocurra algo a ellos mismos o a sus padres cuando no están juntos.

Por último, los niños y adolescentes también pueden experimentar una forma de ansiedad relacionada con un temor excesivo a los exámenes, que les llevaría a bloqueos, quedarse con la mente en blanco, mostrar un rendimiento inferior al que se espera por capacidad y dedicación,….

Todos estos problemas tienen tratamiento y solución.